Cronicas soñadas de una rosa...

...y me di cuenta que era mejor vivir en un sueño. Imaginar que por fin hacía todo lo que deseaba y de esta forma dar por fin mi primer beso...

viernes, septiembre 29, 2006

El chico bobo… (parte I)

(quiero contarles parte de mis locas vivencias
"romanticas")


El día que conocí a Alonso, fue el día que me hice la amiga inseparable de mi pc…

Ese día me había creado mi primera cuenta en Hotmail… había instalado la versión 6.0 de msn en mi pc (en esos años, lo mas nuevo), y había recibido mas de diez veces la amenaza de mi hermano “si entra un virus en el pc, será tu culpa”… en fin, me disponía a entrar, por primera vez, a este mundo tan incierto como lo es Internet.

No llevaba muchos minutos navegando, cuando descubrí lo interesante que era poder hablar con personas desconocidas, en todo el mundo, y darte a conocer como alguien que, obviamente, no eres. El chat. El elegido fue: 40principales.com.co/chat

Entonces, aparece él, Alonso. Debo confesar que por mi poca costumbre de ocupar un teclado, escribía casi cinco palabras por minuto, algo que juega en contra a la hora de chatear. Esto hizo creer a Alonso que yo estaba hablando o “coqueteando” con mas hombres… acto seguido, se molestó (obviamente ya llevábamos mucho rato hablando), así es que con una mentira blanca (“es que tengo la mano derecha vendada y me resulta complicado escribir con la izquierda”), logré retenerlo y seguir hablando. Nos dimos nuestras direcciones y, de esta forma, comenzamos a hablar mediante msn. El era de Colombia.

Al principio, y como todo, no pasaba un día sin que habláramos almenos 20 minutos. El era 6 años mayor que yo, por lo que tenía una forma de escribir un tanto bañada de picardía, ya saben… me seducía con su escritura. De esta forma aprendí, mas aun, a transmitir sensaciones a la hora de escribir. Y me gustó hacerlo.

Con él jugábamos mucho con las palabras. Realmente nos gustábamos… pero, recordemos que él estaba en Colombia. Aunque demás está decir que muchas veces planee en mi cabeza como sería ese viaje a Colombia para juntarnos; imaginé cada detalle… y cuando digo “detalle”, me refiero a todo, TODO… Pasamos 2 años y 6 meses, manteniendo una “relación” por internet y telefono, a veces también cámara. Un día, lentamente todo comenzó a apagarse, hasta que no se vio nada más que una larga carta de despedida para él, de mi parte. Pensándolo bien, ni siquiera recuerdo por qué fue que todo acabo, pero lo más seguro es que haya sido la distancia. El necesitarnos muchas veces, y no poder estar ahí realmente como queríamos…